Autor: Arq. Luz Pinto
En arquitectura solemos repetir una frase:
Pero detrás de esta idea hay un concepto más profundo: el espacio.
El espacio no es solo “lo que queda entre paredes”, es el escenario donde se desarrolla la vida, y por eso debe diseñarse de forma consciente, equilibrando forma, función y experiencia.
En este artículo veremos cómo entender el espacio desde tres niveles —público, semipúblico y privado— y cómo, al integrarlos, se construyen proyectos arquitectónicos con propósito.
El espacio arquitectónico es el núcleo de todo diseño.
Es lo que habitamos, lo que recorremos, lo que sentimos.
Su valor no está en el metro cuadrado, sino en cómo responde a nuestras necesidades y emociones.
Un espacio bien diseñado debe:
En un edificio, el espacio público es aquel abierto a todos: la plaza de acceso, el vestíbulo de un hotel, la recepción de un edificio de oficinas.
Aquí el diseño debe:
→ Es el primer contacto, el punto donde la arquitectura “habla” por la marca o la institución.
El espacio semipúblico funciona como zona intermedia.
Ejemplos: pasillos, salas de espera, patios interiores, cafeterías dentro de un complejo.
Su función es articular:
→ Aquí la forma debe equilibrar apertura y control. Ni totalmente abierto, ni totalmente cerrado.
El espacio privado es donde se desarrolla la vida más íntima: una vivienda, un despacho individual, una habitación de hotel.
Características de diseño:
→ Aquí la función manda: cada rincón debe responder a una rutina diaria específica.
Frank Lloyd Wright
La riqueza arquitectónica surge de cómo los espacios públicos, semipúblicos y privados se relacionan entre sí.
Un buen diseño logra que:
Cuando estos tres niveles se articulan con claridad, el edificio no solo es bello: es funcional, legible y memorable.
Un proyecto exitoso no se limita a ser estéticamente atractivo, sino que responde a la vida que sucede en su interior.
En KYO ESPACIO® diseñamos con esta visión: cada metro cuadrado cuenta, cada recorrido tiene sentido, cada espacio aporta al bienestar de quienes lo habitan.